Nagore Uriarte | Sexualidad e inFertilidad

Para embarazarte ¡No esperes a ovular!

Para embarazarnos necesitamos que un óvulo y un espermatozoide coincidan en un sitio agradable (trompas de Falopio) y en un momento justo. Pero que estas dos células se encuentren no es tan fácil como nos lo contaban en el colegio.

Los óvulos no solo son las células más grandes de nuestro cuerpo. También son capaces de arreglar pequeños errores que puedan darse durante las primeras fases del desarrollo embrionario y tienen más paciencia que una madre; ya que esperan durante un montón de años a que llegue su turno para ver si «pueden irse de paseo por las trompas de Falopio».

Por estos, y otros muchos motivos considero que son células muy fuertes, pero, tienen su talón de Aquiles. Y es que, una vez que hemos ovulado, esta súper esfera solo es capaz de mantener todas sus propiedades para poder generar un zigoto durante unas pocas horas.

Así que, si estoy empezando a plantearme tener un bebé, puede que mi mente racional tire de:
A) Hacer cuentas para ver sobre qué día ovulo (eso si con suerte tengo ciclos regulares), porque de lo contrario no me va a valer de mucho.
B) Me compro unos test de ovulación, que con esos ¡no voy a fallar! 

Una vez seleccionando mi día D lo marco en el calendario para no olvidar que ese día toca una relación coital con eyaculación intravaginal. (suena muy aséptico pero lo escribo así, tan heavy como suena porque a veces, de tanto buscar el bebé podemos acabar pensando que “toca trabajar” más que disfrutar del encuentro).

Y ahora viene el lío… y es que, si me  has leído alguna otra vez, habrás notado que me gusta bastante “hacer cuentas”, así que:

Si mi óvulo va a pasearse por la trompa de Falopio con ganas de conocer espermatozoides tan solo 5 horas al mes (puede que un poco más, pero no mucho más) y el test de ovulación me dice que “hoy ovulo”, (hoy=24 horas); aún tengo un montón de horas durante las que no sé exactamente si MissOocyte ha salido ya de paseo o no.

Pero, don’t panic! ¡¡No iba a contar algo terrorífico como decir que el día que ovulas es un día difícil para embarazarse sin dar una solución!!

Si echas cuentas, tu cabeza puede implosionar pensando que con las pocas probabilidades de embarazarse que hay, no entiendes cómo no nos hemos extinguido ya… (bueno vale…por ese motivo y por otros muchos que no vienen a cuento).

Y es que, según Dunson et al. (2002), el mejor día para embarazarse no sería el día que ovulamos (OMG!) sino, ¡2 días antes!

Gráfica de días fértiles
En el eje horizontal nos ponen los días en los que se tienen “coitos efectivos” y el día 0 sería el día de ovulación. En el eje vertical nos pone las probabilidades de embarazo. En la leyenda de arriba a la izquierda nos ponen los distintos grupos de edad. Así, por ejemplo, podemos ver que si tengo entre 35 y 39 años (sí…parece que se olvidaron de que hay vida más allá…) las probabilidades de embarazo en día D (=Ovulación, día 0) son inferiores al 10%, mientras que si me da por intentarlo desde 2 días antes, mis probabilidades suben hasta casi un 29%.

 

El tema está en que los espermatozoides ya saben que el óvulo es una célula a la que no le gusta que la mareen, así que han desarrollado su capacidad de supervivencia para sobrevivir en el tracto reproductor femenino varios días para ver si resulta que por allí pasa un óvulo con ganas de fusionarse con alguno de ellos.

Por eso, la probabilidad de embarazo es más alta si tenemos relaciones coitales desde unos días antes, que si solo nos da por “buscar embarazo” el día D. Porque puede que ese día, para cuando el espermatozoide y el óvulo se vean, ya sea demasiado tarde.

Así que recuerda que, si estás en plena vorágine anotadora de días fértiles, deja que los espermatozoides “esperen” al óvulo desde unos días antes.

Si quieres ponerte en contacto conmigo, resolver dudas o concertar una cita, puedes hacerlo pinchando aquí: ¿Hablamos?

Para saber más sobre el artículo del que hablo, haz click en el siguiente enlace: Human Reproduction, Volume 17, Issue 5, May 2002, Pages 1399–1403, https://doi.org/10.1093/humrep/17.5.1399

 

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